La mutación de la gripe provoca confinamientos en Europa
La nueva mutación agresiva de la gripe en Europa, especialmente en Reino Unido, está generando cierres puntuales en colegios y una creciente alarma social que vuelve a traer recuerdos del confinamiento.
La mutación agresiva de la gripe provoca cierres puntuales y alarma social en Europa
La sombra del confinamiento vuelve a sobrevolar Europa, especialmente Reino Unido, tras el repunte repentino de una mutación agresiva de la gripe estacional, la subvariante H3N2 subclado K. El incremento súbito de contagios, unido a la actualización técnica de la Agencia de Seguridad Sanitaria británica —que recomienda usar mascarilla en caso de presentar síntomas gripales—, ha reactivado recuerdos de los primeros meses de 2020 y ha desencadenado un intenso debate político y social.
El caso más llamativo se ha registrado en la escuela St Martin’s, en Caerphilly (Gales), donde más de 250 alumnos y trabajadores enfermaron al mismo tiempo, obligando al centro a cerrar temporalmente para una desinfección completa. Aunque no se trata de Covid, la imagen de estudiantes abandonando las instalaciones ha reavivado un clima de déjà vu en todo el país.
Un virus más contagioso y un sistema sanitario saturado
Los expertos señalan que la gripe ha experimentado una deriva genética que le permite evadir parcialmente inmunidades previas, lo que ha provocado cifras récord de hospitalización para esta época del año: 1.717 ingresos diarios a finales de noviembre, el volumen más alto de la serie histórica. Aunque la vacuna mantiene su eficacia habitual, la llegada temprana y agresiva del virus coincide con un Sistema Nacional de Salud (NHS) golpeado por huelgas, falta de personal y saturación crónica.
A la par que aumenta la presión hospitalaria, algunos colegios han recuperado medidas propias de la pandemia: cancelación de asambleas, suspensión de actividades navideñas y cierres puntuales. En Leeds, un centro ha limitado incluso el canto en los ensayos navideños tras detectar un incremento notable de casos. En Irlanda del Norte, otro colegio registró 170 ausencias en un solo día.
El Gobierno británico intenta evitar el fantasma del confinamiento
Downing Street ha sido tajante: los colegios solo deben cerrar en circunstancias extremas. La educación, insisten, es prioritaria y no se permitirá repetir los errores del pasado. El Ejecutivo de Keir Starmer teme que una cadena de cierres regionales pueda ser interpretada como una vuelta a políticas altamente cuestionadas por la Covid Inquiry, que concluyó que las clausuras escolares dañaron gravemente el desarrollo y la salud mental de los menores.
Mientras tanto, crece la tensión política. Algunas figuras conservadoras acusan a ciertos centros de “sobreactuar”, mientras sindicatos educativos piden prudencia y evitar decisiones apresuradas. El invierno se presenta complicado y el propio Gobierno admite que la gestión del miedo será tan decisiva como la gestión del virus.